Cinedrome | Una cuestión de tiempo

Un maestro de la comedia romántica vuelve a deleitarnos, ahora con una propuesta tan original como inesperada. El guionista de Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill y director de Love Actually, Richard Curtis, echa mano del túnel del tiempo para encontrar el amor (del protagonista y del espectador). Y lo consigue. Por David Acosta.

A estas alturas la comedia romántica es un género tan trillado (y en ocasiones maltratado) que resulta ciertamente complicado encontrar una película del citado estilo que nos haga suspirar de satisfacción. Hartos de ñoñerías insulsas, Richard Curtis llega al rescate con Una cuestión de tiempo

El guionista y director británico (responsable de historias como Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill o Love Actually) se pone detrás de la cámara para contarnos su última locura de amor. Para ello se rodea convenientemente de jóvenes actores de presente y futuro (la adorable Rachel McAdams y el pelirrojo con aspecto de pánfilo Domhall Gleeson), arropados por el veterano Bill Nighy (siempre inmenso) y cómicos secundarios (de los que tanto lucen en el peculiar y fino humor de las islas británicas). Y por encima de todo lo dicho, un espléndido guión con la búsqueda del AMOR en mayúsculas como protagonista y un elemento innovador en el género: la fantasía (o ciencia ficción, como queráis) de los viajes en el tiempo. Excitante.

Tim (Domhall Gleeson) conoce a Mary (Rachel McAdams). ¿Se detiene el tiempo?

¿Qué pasaría si tuvieras la posibilidad de rebobinar tu vida y borrar/arreglar los errores cometidos? ¿Para qué utilizarías ese poder? El personaje central del filme (interpretado por Domhall Gleeson) lo usa para encontrar “una novia”. Es su objetivo en la vida (tan respetable como otro cualquiera ¿no?). Entre medias del apasionante viaje (o mejor dicho, viajes) se cuece una crónica de humanidad, de cariño paterno-filial, de amistad y de inquebrantable lealtad.

Tim y su padre recorren la vida. Herencia familiar. Amor eterno.

El director Richard Curtis mide con maestría los tiempos y las raciones de gags, besos y lágrimas, convirtiendo Una cuestión de tiempo en una película muy agradable de ver (incluso con sus cursiladas, que también las tiene). En definitiva, un filme de esos que te dibujan en la cara una bobalicona sonrisa cuando llegan los créditos. 

No importa que seas un tipo duro. Quizá te guste. Por probar…

http://www.abouttimeintl.com/es/

Puedes dejar un comentario, o trackback desde tu web o blog.

Deja un comentario

  • Video del dia

    Vídeo del día
    flint1

    ADIÓS A KEITH FLINT, EL PUNKI DEL DANCE

    Los años 90 se apagan. Los recuerdos de los que exprimimos nuestra juventud en aquella década se ...[leer más]

  • Lo más visto

  • La trinchera

    La Trinchera
    Echando de menos a Leonard Cohen…
    de David Acosta
    15 noviembre 2016

    Echando de menos a Leonard Cohen…

    El artista canadiense se nos ha ido a la edad de 82 años. Lo hizo de la ...[leer más]